Aislación
Térmica y Acústica
en construcción en seco
Lana de vidrio, lana de roca, EPS, barreras de vapor, membranas y selladores. Todo lo que necesitás saber para aislar correctamente un muro de steel framing o drywall.
¿Qué significa aislar térmicamente un muro?
Aislar térmicamente un muro significa reducir la velocidad a la que el calor lo atraviesa. En invierno, el calor generado dentro de la casa tiende a escapar hacia el exterior. En verano, el calor exterior intenta ingresar. El objetivo del aislante es frenar ese flujo para que el sistema de calefacción o refrigeración trabaje menos.
El desempeño de un aislante se mide con la conductividad térmica (λ), expresada en W/mK. Cuanto más bajo el valor λ, mejor aísla el material. La lana de vidrio tiene λ ≈ 0.032–0.044; el aire tiene λ ≈ 0.025. Los metales, en cambio, tienen valores de 50 a 200 W/mK — por eso los perfiles de acero del steel framing pueden generar "puentes térmicos" si no se diseñan correctamente.
La resistencia térmica (R) es el valor práctico del diseño: es la relación entre el espesor del aislante y su conductividad (R = e / λ). A mayor R, mejor desempeño energético. Las normas IRAM 11601 y 11605 definen los valores mínimos de R por zona bioambiental en Argentina — desde R 1.0 en el norte hasta R 3.0+ en la Patagonia.
Los montantes de acero conducen el calor hasta 1000 veces más rápido que la lana mineral. Una pared con montantes cada 40 cm puede perder del 20 al 30% de la R calculada por los puentes en el metal. La solución: aislación continua por el exterior (EIFS, siding con capa de EPS) o perfilería con rupturas térmicas.
Valores para muros opacos. Las cubiertas requieren valores R hasta 1.5× mayores.
Los cinco materiales más usados en construcción en seco
Cada material tiene su aplicación ideal. Seleccioná para ver la ficha técnica completa.
Lana de vidrio
La lana de vidrio se fabrica a partir de arena de sílice y vidrio reciclado fundido y procesado en fibras. Es el material de aislación más utilizado en construcción en seco de Argentina: se encuentra en formatos de rollo, plancha y paneles de distintos espesores. Su conductividad térmica (λ) va de 0.032 a 0.044 W/mK según la densidad. A mayor densidad, mejor aislación acústica. A menor densidad, mejor relación de espesor para la misma resistencia térmica.
- Precio más accesible del mercado
- Excelente relación rendimiento/costo
- Liviana y fácil de cortar y colocar
- Buena aislación acústica combinada con térmica
- Mayor sensibilidad a la humedad que la lana de roca
- Irritación en piel al manipular sin EPP
- Menor resistencia al fuego que la lana de roca
Lana de roca
La lana de roca (o lana mineral de roca) se fabrica a partir de basalto y escorias volcánicas fundidos a más de 1400 °C. Su mayor densidad y el proceso de fabricación le confieren una resistencia al fuego clase A1 — no combustible hasta 1000 °C — lo que la convierte en la opción obligatoria en tabiques RF y en fachadas ventiladas con exigencias contra incendio. Su hidrofugación de serie la hace apta para ambientes con humedad sin necesidad de barrera de vapor adicional en muchos casos.
- Resistencia al fuego superior (A1) — ideal en tabiques RF
- Hidrofugada: tolera humedad sin degradarse
- Mayor densidad = mejor absorción acústica
- Estable dimensionalmente a alta temperatura
- Precio un 20–40% mayor que la lana de vidrio
- Más pesada: mayor cuidado en el montaje
- Requiere guantes y mascarilla al manipular
EPS / Telgopor
El poliestireno expandido (EPS), conocido como telgopor, es una espuma rígida de células cerradas. No absorbe agua, lo que lo hace ideal en aplicaciones donde la humedad es el principal riesgo: bajo losa de piso, en contacto con terreno, en exteriores bajo revestimiento (sistema EIFS). Su limitación principal es la acústica: al ser un material rígido no absorbe ondas sonoras. Para lograr aislación acústica debe combinarse con materiales blandos.
- Impermeable al agua — ideal bajo losa o en contacto con suelo
- Muy liviano y económico
- Fácil de cortar y dar forma
- No se pudre ni se degrada con la humedad
- Combustible — no apto en zonas de riesgo sin revestimiento protector
- Nula aislación acústica (rígido, no absorbe)
- Se deforma con solventes o calor extremo
XPS
El poliestireno extruído (XPS) tiene celdas más pequeñas y uniformes que el EPS, lo que le da una conductividad térmica superior (λ ≈ 0.028–0.034 W/mK) y una resistencia a la compresión hasta 5 veces mayor. Es el material preferido para terrazas transitables, muros en contacto con el terreno y fundaciones donde el EPS no ofrece suficiente resistencia mecánica. Se identifica habitualmente por su color azul, verde o rosa según el fabricante.
- Mejor conductividad térmica que el EPS
- Resistencia a la compresión alta — soporta cargas
- Absorción de agua prácticamente nula (0.3%)
- Dimensionalmente estable bajo presión
- Precio más alto que EPS y lanas
- Combustible sin revestimiento protector
- Sin aislación acústica (al igual que el EPS)
Poliuretano
El poliuretano proyectado en spray es el material con mejor conductividad térmica de los utilizados en construcción residencial (λ ≈ 0.022–0.028 W/mK). Se aplica mediante equipos de mezcla en caliente que proyectan los dos componentes directamente sobre la superficie. Expande y endurece en segundos, sellando juntas, puentes térmicos y cavidades irregulares sin ningún espacio muerto. Es la solución de referencia en cubiertas industriales y en renovaciones donde la geometría no permite lanas en rollo.
- Mejor conductividad térmica de los aislanttes comunes
- Sella juntas y puentes térmicos sin costuras
- Se adhiere a cualquier superficie
- Rellena cavidades irregulares perfectamente
- Precio más alto — requiere equipamiento de proyección
- Instalación solo por profesionales capacitados
- Difícil de remover una vez fraguado
- No aporta aislación acústica significativa
¿Por dónde escapa el calor de tu vivienda?
Antes de decidir dónde aislar, es fundamental saber por dónde se están produciendo las mayores pérdidas. En una vivienda típica sin aislación, los muros representan la mayor superficie de intercambio — no el techo.
El error más común es aislar solo el techo y asumir que el problema está resuelto. En realidad, los muros exteriores suman más superficie que la cubierta en la mayoría de los programas residenciales. Las ventanas, aunque representan una fracción de la superficie, tienen una transmitancia (U) hasta 8 veces mayor que un muro bien aislado.
Si solo podés aislar una parte de la envolvente, la secuencia correcta es: 1) muros exteriores, 2) cubierta, 3) ventanas (DVH), 4) piso. Los puentes térmicos conviene resolverlos junto con los muros.
La diferencia entre aislación térmica y acústica
Son mecanismos físicos distintos. Un material puede ser excelente para uno y nulo para el otro.
Aislación Térmica
Reduce la transferencia de calor entre el interior y el exterior. El mecanismo principal es el aire atrapado dentro del material — las fibras de lana o las celdas del EPS inmovilizan el aire, que es naturalmente un buen aislante. Cuanto más inmóvil el aire, más lenta la transferencia.
- Lana de vidrio y lana de roca → excelentes
- EPS y XPS → muy buenos
- Poliuretano → el mejor disponible
- Aire de cámara sin movimiento → bueno
Aislación Acústica
Reduce la transmisión de ondas sonoras entre ambientes. Opera con dos mecanismos distintos: masa (muros pesados que reflejan el sonido) y absorción (materiales blandos que convierten las ondas en calor por fricción interna de las fibras). Los materiales rígidos solo reflejan; los blandos absorben.
- Lana de roca de alta densidad → excelente (absorción)
- Lana de vidrio de alta densidad → muy buena
- EPS y XPS → prácticamente nulos (no absorben)
- Doble placa + desacople → fundamental para altos dB
Conclusión práctica: La lana mineral (vidrio o roca) de alta densidad es el único material que aporta aislación tanto térmica como acústica de forma significativa. El EPS y el poliuretano son excelentes para la térmica pero no resuelven el ruido. Si el objetivo es aislar ambos, lana mineral dentro de la cavidad es la respuesta.
Barrera de vapor: la capa que más se olvida
La barrera de vapor no es un impermeabilizante. Es una lámina que controla la difusión del vapor de agua a través del muro para evitar que se condense dentro del aislante. Y es el componente más malinterpretado de todo el sistema.
En invierno, el interior de una vivienda tiene más humedad que el exterior. Esa diferencia de presión de vapor hace que la humedad migre de adentro hacia afuera, atravesando el muro. Si el muro no tiene barrera de vapor, ese vapor llega al punto de rocío dentro del aislante, se condensa y lo empapa. El resultado: la lana pierde el 50–80% de su eficiencia y comienza a pudrirse la estructura si el material es madera.
La barrera de vapor va siempre del lado caliente del muro: en Argentina, del lado interior (hacia el espacio habitable). Colocarla del lado exterior es un error grave que atrapa la humedad dentro del aislante en lugar de impedirle el ingreso.
En Argentina, el frío viene del exterior en invierno → la barrera de vapor va del lado interior. En climas cálidos y húmedos donde el exterior tiene más presión de vapor, la lógica se invierte. Verificar siempre con la norma IRAM 11625 para la zona bioambiental del proyecto.
Aislación acústica en muros de drywall
La objeción más común contra el drywall es el ruido. "Con ladrillo se escucha menos." Es parcialmente cierto, pero el steel framing con la especificación correcta puede superar el desempeño acústico de un tabique de ladrillo sin esfuerzo.
La física del sonido es diferente a la del calor. El ruido viaja por dos vías: por el aire (ondas de presión que atraviesan el muro) y por estructura (vibraciones mecánicas que se transmiten por los perfiles y las placas). Aislar el ruido bien requiere cortar ambas vías.
Los tres niveles de aislación acústica en drywall
Profundizá en cada tema
Tres guías que desarrollan en detalle los temas más consultados del cluster.
Dudas comunes sobre aislación
Respuestas directas a las preguntas que más se repiten antes de especificar la aislación de un proyecto.
Para un muro exterior en clima templado a frío (Argentina central y sur), el estándar es rellenar completamente la cavidad entre montantes con lana de 70 a 100 mm de espesor, más una capa de aislación continua por el exterior si se usa sistema EIFS o fachada ventilada. En climas templados (Buenos Aires, zona litoral) suele ser suficiente 50–70 mm de lana de alta densidad dentro del muro. El valor R (resistencia térmica) objetivo depende de la zona bioambiental según la norma IRAM 11601.
Son materiales de la misma familia (lanas minerales) con propiedades similares, pero distintos en composición y rendimiento. La lana de vidrio se hace con vidrio fundido; la lana de roca con basalto. La diferencia práctica más importante: la lana de roca resiste el fuego hasta 1000 °C (clase A1), es más densa y tolera mejor la humedad. La lana de vidrio es más liviana y económica. Para tabiques interiores estándar, ambas funcionan. Para tabiques RF, fachadas ventiladas y zonas de riesgo de incendio, la lana de roca es la opción correcta.
No, aunque los materiales pueden superponerse. La aislación térmica reduce la transferencia de calor (conductividad λ). La aislación acústica reduce la transmisión de ondas sonoras, y depende de dos mecanismos distintos: masa (muros pesados que reflejan el sonido) y absorción (materiales blandos como las lanas que convierten las ondas en calor). Una lana de roca de alta densidad aporta ambas funciones. El EPS o el XPS aportan aislación térmica pero prácticamente nada de acústica, porque son rígidos y no absorben.
No en todos los climas. La barrera de vapor es crítica en zonas donde la temperatura interior y exterior tienen diferencias importantes en invierno, porque ese gradiente genera condensación dentro del muro. En climas cálidos y húmedos (como el norte de Argentina) puede ser contraproducente: atrapar el vapor dentro de un muro caliente lo pudre. La norma IRAM 11625 define las zonas bioambientales y los requisitos por zona. Como regla general: en la Patagonia y zonas de montaña, es obligatoria. En Buenos Aires y zona central, es muy recomendable. En el norte, consultar con especialista.
Un tabique simple de drywall (1 placa + montante + 1 placa, sin aislación) logra alrededor de 35–38 dB de atenuación. Con lana mineral dentro de la cavidad, se llega a 40–44 dB. Con doble placa en una o ambas caras y lana de alta densidad, se puede superar los 50 dB (STC 50). Para un home studio que requiere separación de 60 dB o más, es necesario el sistema de muros desacoplados (double stud wall o resilient channels), donde la masa adicional y la ruptura del puente mecánico son fundamentales.
Sí, con dos estrategias. La primera es el sistema SATE (aislación por el exterior): se adhieren o anclan planchas de EPS o lana de roca al ladrillo existente y se terminan con revoque delgado o siding. La segunda es construir un contra-muro interior de steel framing y drywall, dejando una cámara de aire que se rellena con lana mineral. Ambas eliminan los puentes térmicos del ladrillo y mejoran significativamente el confort. La opción exterior es más efectiva técnicamente pero más invasiva estéticamente.